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Con la llegada del otoño, comienzan los cambios de temperatura, hace más frío en ciertos momentos del día, y esto puede hacer que el sistema inmune se debilite haciendo a nuestro perro más susceptible de cualquier enfermedad. Hoy hablaremos de una muy común en esta época, la tos de las perreras.

¿Qué es?

La tos de las perreras, también llamada traqueobronquitis infecciosa canina o complejo respiratorio canino es una enfermedad que afecta a las vías respiratorias altas de los perros (cavidad nasal, traquea, laringe…).

¿Qué la produce?

Puede intervenir más de un agente infeccioso. El más común es la bacteria Bordetella bronchiseptica, con agentes virales como Parainfluenza o Adenovirus canino tipo 2. Muchas veces aparecen otras bacterias oportunistas secundarias como Mycoplasma.

Signos clínicos

Si vemos que nuestro perro tiene alguno de estos síntomas debemos acudir al veterinario.

  • Tos seca de aparición aguda, acompañada de deglución y a veces expectoración de secreciones con origen en vías respiratorias. Podemos ver como al final de un episodio de tos eliminan un material transparente o blanquecino espumoso, similar a saliva. Es muy común que se pueda confundir con vómito.
  • A veces secreción nasal y/u ocular.
  • Reflejo tusígeno +, es decir, al presionar la tráquea podemos provocar la tos. Esto se debe a la inflamación de la tráquea (traqueítis).
  • Pueden aparecer fiebre y anorexia en casos avanzados.
  • Generalmente duración 1-2 semanas.

¿Cómo se transmite la tos de las perreras?

  • Es muy contagiosa, por lo que afecta más comúnmente a perros en colectividad (guarderías, criaderos, tiendas de animales, etc), de ahí su nombre.
  • Sin embargo, esto no quiere decir que nuestro perro no pueda cogerlo simplemente paseando por la calle o parque canino y encontrándose con un perro infectado.
  • Puede afectar a perros de todas las edades y razas, aunque perros jóvenes y mayores son más susceptibles debido a su sistema inmune.
  • Se transmite por contacto directo a través de la tos y estornudos, vía aérea, también por contacto indirecto con materiales infectados (ropa, utensilios…)

¿Cómo se diagnostica?

  • Por lo general mediante los síntomas presentes y una buena exploración física, nuestro veterinario será capaz de sospechar de esta enfermedad.
  • No obstante, aunque no se realicen comúnmente, existen pruebas laboratoriales que se podrían realizar como el cultivo de exudados.

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Tratamiento

  • Si no hay complicaciones ni infecciones secundarias el tratamiento se basará en antiinflamatorios, dieta y reposo.
  • En caso de desarrollar fiebre, apatía o pérdida de apetito estará indicado el uso de antibióticos, para evitar que la infección pueda evolucionar hasta vías bajas.
  • Aislamiento para evitar el contagio de la enfermedad a otros perros, hasta que desaparezcan los síntomas.
  • Hay que evitar situaciones de excitación, como ejercicio intenso o prolongado, correr, lanzar la pelota, ya que estas actividades aumentarán la velocidad del aire al pasar por las vías respiratorias produciendo mayor inflamación y más tos.
  • Cambiar collar por arnés, para evitar la presión que ejerce este sobre la tráquea.
  • Evitar la exposición a bajas temperaturas. Podemos protegerles del frío mediante un abrigo o buff en el cuello.
  • Dieta blanda y templada para facilitar la deglución. El paso del pienso seco por el esófago puede presionar puntualmente la tráquea y provocarles tos en los casos más graves.

 

¿Cómo podemos prevenir la tos de las perreras?

Existe en el mercado una vacuna anual de aplicación intranasal (la más efectiva). Está recomendada su aplicación en perritos que están habitualmente expuestos en lugares con muchos perros (residencias caninas, por ejemplo) o aquellos de alto riesgo, como cachorros, ancianos o con alguna afección cardiaca.

Esta vacuna no evita que pueda contagiarse de la enfermedad, pero en el caso de infectarse le afectará de forma más leve.

 

Para prevenir cualquier enfermedad lo más importante es tener un sistema inmunológico sano y fuerte.

Una buena alimentación equilibrada y de calidad es clave para mantener un sistema inmune capaz de hacer frente a cualquier infección.

Además, podemos enriquecer las raciones de nuestros perretes, sin volvernos locos, con algún suplemento natural sabiendo que llega el frío, y este puede debilitar sus defensas. No es necesario aportar todos los suplementos del mundo, en realidad solo sería necesario un aporte extra en perros con el sistema inmune débil por algún motivo.

Ej. Suplementación omega 3, MSM, própolis, suplementos basados en plantas o multivitamínicos.

No obstante, por si estáis interesados, en estos otros post os hablamos de las propiedades de infinidad de complementos naturales que pueden ayudar.

 

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