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Aunque lo ideal para nuestros amigos peludos sería dar una dieta 100% natural, sabemos que algunos de vosotros por un motivo u otro dais una dieta mixta (mitad Frankie y mitad pienso). Para ver más claramente los beneficios que una dieta natural aporta, si se va a intercalar con pienso, aunque nunca se debe dar mezclado en la misma toma por los diferentes tiempos de digestión, al menos deberíamos asegurarnos de que este es de la mejor calidad posible, así que hoy os vamos a contar algunas cosillas para que sepáis elegir el mejor pienso para combinar con Frankie fijándonos en su etiqueta, de entre los miles que hay en el mercado.

Aunque ya se hizo un adelanto en el anterior post, empezaremos recordando, con un poco más detalle el proceso de fabricación de los piensos. Este proceso puede tener pequeñas variaciones en las diferentes marcas y según los ingredientes que se le añadan, pero la mayoría utilizan el método de extrusión.

  1. Mezclado
    de los ingredientes,
    se suele empezar con los que están en forma de harinas (ya procesados previamente) o ingredientes deshidratados en polvo, luego estos se muelen para que tengan menos de 1 mm de grosor.
  2. Extrusión
    Después pasa por una máquina extrusora con un tornillo sinfín que mezclará y empujará la masa. En este paso, lo anterior se mezcla con la supuesta carne fresca (en el caso de llevarla en su composición el pienso), la cual, llamada así suena muy bien pero, es otra masa proveniente de la mezcla de los despojos que quedan después de someter a despiece la carne de consumo humano.

Todo eso mezclado se somete a altas presiones en la máquina extrusora, a temperaturas superiores a 100 ºC, dependiendo de la fábrica. La tira continua de mezcla pasa por una boquilla con círculos o cuadrados, mientras es cortada por un cuchillo giratorio, lo que les dará la forma característica (redondas, cuadradas, etc) a las croquetas.

  1. Secado
    Del paso 2 salen las croquetas con una humedad aproximada del 30%, pero para que tengan un 10%, que es el porcentaje de humedad que suelen tener todos los piensos, los someten a un proceso de
    secado.
  2. Palatabilidad
    Finalmente les añaden lo que llaman “
    apetentes” o “saborizantes” que suele ser grasa y aditivos para aumentar la palatabilidad del producto, ya que, si no, sería insípido y poco atrayente para los perros.

Recientemente se llevan a cabo en algunos piensos procesos que sustituyen el extrusionado por métodos innovadores como el prensado en frío, en el que se aglomeran los ingredientes a temperaturas menores de 75ºC haciendo que los nutrientes tengan una mejor asimilación. Los piensos que siguen este proceso desde mi punto de vista serían la mejor opción.

Una vez entendido esto, vamos a hablar de algunos puntos importantes en los que fijarnos en el saco de un pienso.

¡Cuánto color!

Algo básico que vemos a primera vista, y que a los poco entendidos les puede llamar mucho la atención, son los colores y las formas de las croquetas de un pienso en la imagen del envase. Esas bolitas rojas, verdes y amarillas, que nos prometen falsamente llevar verduras (las verdes), carne (las rojas) y cereales (las amarillas), aunque esto se consiga con colorantes. Además, las croquetas, pueden tener diferentes formas de huesitos, estrellas, cosa que a los perros les da igual, pero al propietario le puede hacer gracia. Estas características las utilizan como reclamo en piensos que es muy común ver en supermercados, y suelen ser los peores en calidad. También hay otros que tienen la forma de la croqueta en función del tipo de mordida de la raza del perro, pero eso ahora es poco relevante. A la hora de elegir, la composición, es más importante. Aunque el tamaño (que no forma) de la croqueta también lo sea.

Etiqueta e ingredientes

En el etiquetado es obligatorio por ley poner el orden de los ingredientes de mayor cantidad a menor, es decir, el primer ingrediente será el que mayor porcentaje esté en la composición. Si primeramente aparecen “cereales” y luego “carne” ya sabemos lo que prevalece en ese pienso. Y no será de nuestra elección.

Hablemos de carne. Tenemos claro que el perro es un animal carnívoro facultativo, como se ha explicado en anteriores post (Naturaleza del perro), y que la carne es muy importante en su dieta. Esta puede aparecer de diferentes formas. Poniendo como ejemplo en este caso, el pollo como proteína principal, las denominaciones más comunes en los piensos, de peor a mejor calidad son:

  • Carnes y subproductos de origen animal: no especifican nada, y encima añaden subproductos, que son los despojos de la producción para consumo humano. Nada deseados como componente de un pienso.

 

  • Harina de pollo: la Federación Española para el Desarrollo de la Nutrición Animal define textualmente a la “harina de carne” y “harina de carne y huesos” como “producto obtenido por calentamiento, desecación y molturación de animales terrestres de sangre caliente, enteros, o de partes de éstos, de los que la grasa podrá haber sido parcialmente extraída o eliminada por medios físicos. El producto debe estar prácticamente exento de cascos, cuernos, cerdas, pelos y plumas, así como del contenido del aparato digestivo”. Creo que esta definición habla por sí misma, este ingrediente ya viene procesado antes del proceso en sí mismo de la fabricación del pienso.

 

  • Proteína de pollo deshidratada: esto no es carne, simplemente se le han extraído las proteínas al pollo y se le han añadido al pienso.

 

  • Pollo: no te especifica nada más por lo que bajo mi punto de vista no sería de fiar.

 

  • Pollo hidrolizado: esto simplemente se refiere al proceso que han sufrido las proteínas del pollo. Este proceso se basa en romper mediante moléculas de agua los enlaces que unen las cadenas de aminoácidos de las proteínas, haciendo a la proteína más digestible. Se usa mucho en piensos para perros con alergias o problemas intestinales para los cuales me parece que puede ser beneficioso, aunque no tan necesario en caso de perros sanos.

 

  • Pollo fresco: vamos por mejor camino, aunque debemos tener en cuenta que el porcentaje que indique, al quitarle el agua, se va a quedar al menos en la tercera parte, es decir, si pone 30%, se quedará en un 10% realmente, por lo que en verdad no lleva tanta cantidad.

 

  • Pollo deshidratado: pollo al que, tan solo, se le ha quitado el agua. Junto con el anterior sería la mejor opción.

Lo mejor para un pienso sería que llevara una combinación en su composición de carne deshidratada y fresca, teniendo en cuenta las mermas de la fresca. Aunque lo importante verdaderamente es el porcentaje final de carne que lleve, daría igual si fuera toda fresca mientras estuviera en la suficiente cantidad (mínimo un 30% real descontando las mermas).

  • En cuanto al tema de los cereales, se comentó en el post de los carbohidratos (Nutrición canina – carbohidratos) que una dieta elevada en los mismos no es nada saludable, y menos aún si proviene de los cereales. El único cereal aceptable sería el arroz, si puede ser integral mejor, y en cantidades limitadas, nunca superando el porcentaje de la carne. Por lo que piensos en los que los que aparecen cereales (maíz, trigo, cebada) como primer ingrediente serían descartados inmediatamente. Aunque no os fieis porque muchas veces el truco que se usa es poner en segundo o tercer lugar por orden todos los cereales nombrados con porcentajes bajos, pero si los sumamos pueden llegar a dar una cantidad mayor al de la carne (como podéis comprobar en la composición del pienso ejemplo 4, ya solo sumando los % del maíz, trigo y arroz supera con creces al del pollo, y aún nombran más cereales después de los que no sabemos porcentaje).

La mejor opción será el aporte de carbohidratos en forma de verduras, frutas y legumbres, como patata, judías verdes, etc.

  • Algunos otros ingredientes a tener en cuenta que junto a las características anteriormente mencionadas dan un plus de calidad al pienso serán, por ejemplo, los aceites de pescado o condroprotectores (glucosamina y sulfato de condroitina)

Después nos iremos a los componentes analíticos, donde lo más importante es la proteína.

Para empezar, aclarar de nuevo que no es lo mismo el porcentaje de carne que lleve el pienso al porcentaje de proteína (lo común en los piensos es que ronde en torno al 20-35%), en un perro sano elegiríamos el que mayor % de carne y proteína tuviera respectivamente. Ese porcentaje de carne que aparece reflejada en la etiqueta no toda es proteína, mucha parte de esa carne será agua (si es en fresco) y otra parte serán grasas u otros nutrientes, por lo que nos deberemos fijar en ellas de manera individual.

Toda la información de las proteínas la tenéis más detallada aquí (Nutrición canina – proteínas) al igual que aclaramos el mito de que una dieta alta en proteína pueda provocar insuficiencia renal.

Ahora os vamos a poner unos ejemplos de composiciones de piensos reales para perros adultos sanos del mercado, de peor a mejor calidad para que se vaya haciendo el ojo a diferenciarlos.

  • Cereales, carne y derivados de la carne, productos vegetales, aceites, grasas, minerales, levaduras.
  • Carnes y subproductos animales (10% pollo), cereales (4% maíz), azúcares, subproductos de origen vegetal (4% zanahoria deshidratada), aceites y grasas (2% grasa avícola, 0,4% de aceite de pescado; 0,4% aceite de girasol), sustancias minerales, paredes de levaduras (500 mg/kg).
  • Proteína de pollo deshidratada, harina de maíz, maíz, harina de trigo, grasas animales, proteína de cerdo deshidratada, trigo, proteínas animales hidrolizadas, pulpa de remolacha, aceite de pescado, minerales, aceite de soja, levaduras y sus partes, levadura hidrolizada (fuente de mano-oligo- sacáridos (0.05%)).
  • Pollo (18%), maíz (12%), trigo integral (12%), proteínas deshidratadas de ave, arroz (10%), proteína de maíz, grasa animal, cebada integral, harina de maíz, proteínas animales hidrolizadas, proteínas deshidratadas de buey, pulpa de remolacha, aceite de pescado, cloruro potásico, sal.
  • Carne de pavo deshidratada (mín. 34 %), arroz, trigo, aceite de salmón, grasa de ave, proteína concentrada de maíz, pulpa de remolacha, fibra dietética, proteína hidrolizada de pollo, lecitina, huevo deshidratado, FOS, MOS, glucosamina y sulfato de condroitina.
  • Carne de pollo deshidratada (25%), arroz (17%), lentejas (10%), guisantes (9%), pescado deshidratado (7%), carne de cordero deshidratado (7%), manzana deshidratada (6%), grasa de pollo (conservado con mezcla de tocoferoles, fuente de vitamina E), aceite de salmón, frutas y verduras (4%) (pera deshidratada, pulpa de remolacha, zanahoria deshidratada, tomate deshidratado, frutos rojos, cítricos), aceite de linaza, huevo deshidratado (1%), levadura de cerveza desecada, cloruro potásico, krill marino + FORMULA PROVITAL (2%).
  • Carne deshidratada de Pato, Pavo y Pollo (29%), Patata, Aceite de Pollo (12%), Carne fresca de Conejo (10%), Proteína de patata, Levadura, Pulpa de remolacha, Hidrolizado de hígado de pollo (4%), Semilla de linaza, Sustancias minerales, Mezcla de hierbas aromáticas, Aceite de pescado (0,25%), Inulina (FOS), Manano-oligo-sacáridos (MOS), Yuca, Glucosamina, Condroitina.
  • Carne fresca y pescado fresco (carne fresca de pollo 30%, pescado fresco 20% Sardina pilchardus y Trachurus mediterraneus, hígado de pollo fresco 15%, carne de vacuno fresca 10%, carne de cerdo fresca 10%, carne de pavo fresca 10%, nudillo de cerdo 5%) almidón hidrolizado, trozos variables de guisantes, calabaza, zanahoria, camote, cúrcuma, jengibre, manzana, kiwi, pera, arándanos, espinacas, hierbas y semillas aromáticas (romero, tomillo, orégano, comino, hinojo, alcaravea), levadura, complejo de minerales y vitaminas, taurina, glucosamina, sulfato de condroitina.

Hay diferencia ¿no creéis? Si tuvieramos que elegir entre todos los ejemplos, nos quedaríamos tan solo con los 3 últimos. Debemos fiarnos más de los piensos en los que viene todo más detallado (grasa de pollo, en vez grasa de ave, por ejemplo) y cuantos más porcentajes especifiquen mejor. 

Para ir terminando, quería aclarar, el término “natural” en los piensos. Es algo que nos genera algo de intranquilidad y no nos parece la palabra más acertada para definir un pienso.

Según el código de las buenas prácticas de etiquetado de la Federación Europea de Fabricantes de Alimentos para Animales de Compañía (FEDIAF) “el término natural debe usarse solo para describir sustancias en alimentos para mascotas (derivados de plantas, animales, microorganismos o minerales) a los que no se ha agregado nada y que se han sometido solo a procesamiento físico que los haga adecuados para la producción de alimentos para mascotas y para mantener la composición natural”. Es decir, estaría aceptado decir que el pienso contiene ingredientes naturales, pero no definirle a él en sí mismo como “pienso natural”.

Finalmente, deciros que lo barato sale caro, y muchas veces en el mercado de los piensos se paga más la marca que la composición de los mismos, por eso debemos estar atentos a ella.

Esperamos que os haya sido útil este post, y como siempre os decimos, cualquier cosa no dudéis en preguntarnos.

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