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Seguro que muchos habréis oído hablar sobre la pancreatitis canina, incluso puede que vuestros perritos o alguno que conozcais la haya padecido. Es una patología más común de lo que pensamos, y por ello hoy os vamos a hablar un poquito de qué es, sus causas, síntomas, tratamiento y características de la dieta que deben seguir los perros que hayan padecido pancreatitis canina.

¿Qué es y qué función tiene el páncreas?

El páncreas es una glándula situada en el abdomen, debajo del estómago, junto a la parte superior del intestino delgado.

Tiene dos funciones:

  • Endocrina (hormonal): regula la glucosa en sangre a través de su producción de insulina.
  • Producción y excreción de enzimas: son las encargadas de digerir los alimentos en el intestino. Normalmente, estas enzimas están inactivas en el páncreas, hasta que son necesarias durante la digestión. En ese momento, las enzimas se liberan en los conductos pancreáticos que desembocan en el intestino delgado y, una vez allí, se activan y descomponen alimentos ingeridos en pequeñas partículas para su posterior absorción en la pared intestinal.

 

Causas de la pancreatitis canina

La pancreatitis es la inflamación del páncreas. Esta inflamación la producen las propias enzimas que se fabrican y almacenan en el páncreas si se activan prematuramente en el mismo páncreas. Se produce un inicio de “digestión” del tejido pancreático, produciendo en el mejor de los casos una ligera inflamación y en el peor de los casos una necrosis del órgano.

La etiología de esta alteración es un poco controvertida, hay diferentes factores de riesgo asociados a la aparición de esta enfermedad, como por ejemplo:

  • Administración de dietas altas en grasas.
  • Alergias o intolerancias alimentarias no tratadas.
  • Obesidad
  • Perros mayores de 5 años.
  • Razas predispuestas como Schnauzer miniatura, Yorkshires terrier, silky terrier,
  • Perros que padecen hipotiroidismo, diabetes mellitus o hiperadrenocorticismo (síndrome de Cushing).
  • Administración de ciertos medicamentos en exceso.

 

¿Qué síntomas podemos encontrar en un perro con pancreatitis?

Los síntomas con frecuencia son poco específicos, podemos encontrarnos con:

  • Apatía: están tristes, desganados y letárgicos.
  • Anorexia: pérdida completa o parcial de apetito.
  • Vómitos biliosos, de color amarillo.
  • Dolor abdominal: pueden quejarse al rozarle o palpar el abdomen incluso no querer que se les toque esa zona.
  • Diarrea
  • Fiebre
  • Deshidratación

 

Diagnóstico de la pancreatitis canina

Tras una exhaustiva exploración física se realizarán una seria de pruebas complementarias que ayudarán a llegar a un diagnóstico:

  • Analítica sanguínea completa: hemograma, bioquímica y enzimas pancreáticas.
  • Radiografía abdominal
  • Ecografía abdominal
  • TLI, es una prueba más específica del páncreas.

 

Tratamiento

Si es posible, se debe tratar en primer lugar la causa desencadenante de la pancreatitis, aunque en la mayoría de los casos es de etiología desconocida, por lo que se instaurará un tratamiento de sostén.

El tratamiento se va a basar principalmente en tratar la sintomatología, mediante:

  • Analgesia
  • Fluidoterapia intravenosa
  • Antibióticos en caso de ser necesarios.
  • Incluso soporte nutricional mediante sondas alimentarias.

En ocasiones, si la causa de la pancreatitis es conocida, será necesaria la toma de muestras del páncreas (biopsia), eliminación de tejido dañado, etc y para ello deberá realizarse una cirugía.

 

Pronóstico

El pronóstico es bueno en perros con pancreatitis aguda leve tratados con tratamiento sintomático y una dieta adecuada después.

Sin embargo, el pronóstico puede ser reservado en perros con el páncreas muy afectado o un alto grado de necrosis en el tejido del mismo.

 

Dieta

Es muy importante instaurar una dieta baja en grasas, con alimentos digestibles y de calidad en los perros que han sufrido pancreatitis, ya que esta puede volver a producirse si añadimos alimentos altos en grasa en la dieta.

Además, hay que tener en cuenta que muchas pancreatitis crónicas se producen por una sensibilidad alimentaria no tratada, por lo que deberemos realizar una dieta de eliminación.  Administrando una proteína animal novel, es decir, que no haya tomado antes. Una buena opción en estos casos es el conejo o el pavo como fuente de proteína animal, dos carnes bajas en grasa y poco comunes. Para perretes no intolerantes al pollo, este también puede ser una buena opción.

 

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