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Hoy venimos a hablaros de una enfermedad muy común, la osteoartrosis en perros, que no solo afecta a los de edad avanzada, sino también puede afectar a aquellos con alguna afección articular, aunque sean jóvenes o de mediana edad. El principal síntoma visible de la osteoartrosis es el dolor, y a consecuencia de él, las cojeras.

Antes de nada, debemos diferenciar entre dos conceptos: artritis y artrosis

  • ARTRITIS: es la denominación de la inflamación en la articulación, concretamente de su membrana sinovial (la función de esta estructura es lubricar y limpiar la cavidad articular), esta alteración indirectamente acaba afectando al cartílago y hueso de la articulación, pudiendo degenerar en artrosis. En este caso el dolor se produce más en reposo.
  • ARTROSIS (osteoartrosis): es la patología en sí misma cuando se produce degeneración del cartílago articular. Produce dolor en movimiento, por ello cursa con rigidez de la articulación.

La artritis y la artrosis con frecuencia van unidas la una a la otra.

¿Qué es la osteoartrosis?

  • Es una enfermedad degenerativa articular.
  • Se caracteriza por:
    1. Pérdida de cartílago de la articulación
    2. Engrosamiento de la cápsula articular
    3. Formación de hueso nuevo (osteofitos) alrededor de la articulación.
  • Este hueso nuevo va deformando la articulación y provoca inflamación en los tejidos articulares (artritis) y, por consiguiente, dolor.

¿Por qué se produce?

  • La mayoría de las veces esta afección es secundaria a una enfermedad ortopédica preexistente como displasia de cadera, displasia de codo, luxación rotuliana, etc.
  • Con menos frecuencia también puede aparecer sin causa aparente debido al desgaste de la edad o a la genética del perro.
  • También puede ser causada por un traumatismo, infección, enfermedad inmunomediada o malformación durante el desarrollo.

¿Qué síntomas podemos notar en un perro con osteoartrosis?

  • Disminución del interés por hacer ejercicio
  • Rigidez articular
  • Atrofia muscular por desuso de las extremidades afectadas.
  • Cojera
  • Pérdida de interés por realizar movimientos o esfuerzos que antes si realizaba, como saltos, subir escaleras o lugares altos.
  • Algunos perros hacen los típicos “saltos de conejo” al andar o correr.
  • Muestran dolor al tocarles ciertas zonas.
  • Pueden mostrar agresividad más fácilmente sin causa aparente.

¿Cómo se diagnostica la osteoratrosis?

  • Genética: Fijándonos en los antecedentes hereditarios, si sus padres padecían la misma enfermedad ortopédica que ha provocado la artrosis.
  • Raza: hay razas predispuestas a ciertas alteraciones ortopédicas que pueden desencadenar en artrosis.
  • Examen físico: Exploración veterinaria de estructuras articulares en busca de alteraciones o de dolor.
  • Radiografía: La más utilizada junto al examen físico, nos ayuda a detectar cambios de la estructura ósea, formación de hueso nuevo (osteofitos). Aunque hay limitaciones para detectar el estado de los tejidos blandos que rodean la articulación.
  • Resonancia magnética o tomografía computarizada (TC) son técnicas más específicas y avanzadas, resultarán útiles para evaluar las estructuras más en profundidad, se usan para el diagnóstico de alteraciones ortopédicas, pero no es común utilizarlas para diagnosticar artrosis.

¿Cómo tratarla?

Hay varios tipos de tratamiento, se pueden elegir por separado o combinarlos, siempre bajo asesoramiento veterinario.

  • Tratamiento quirúrgico: cirugía destinada a resolver la causa primaria de la artrosis (displasia de cadera, luxación rotuliana, etc), cada patología requiere una técnica quirúrgica distinta.
  • Tratamiento conservador: puede hacer que la progresión de la enfermedad sea más lenta, muchos perros puedan vivir cómodamente durante años después del diagnóstico. Sin embargo, la artrosis es una enfermedad degenerativa y seguirá empeorando con el tiempo si no se elimina la causa primaria.

 

PAUTAS PARA RALENTIZAR LA PROGRESION DE LA OSTEOARTROSIS EN PERROS

 

  Control del peso 

Es la pauta más importante. El sobrepeso somete a un esfuerzo adicional a las articulaciones. En el post de «Condición corporal: El peso ideal de cada perro» hablamos de como saber si nuestro perro está en su peso ideal.

 

  Limitación de la actividad

Deben limitarse las actividades de alto impacto como correr o saltar, dado que puede provocar más inflamación y dolor. Se pueden mantener actividades como paseos con correa.

 

  Ejercicio regular

Un paseo de mínimo 20 minutos diario por terreno plano fortalece la musculatura y aporta flexibilidad a las articulaciones manteniendo el mayor rango de movimiento posible, favoreciendo su estabilidad.

 

  Inyecciones intraarticulares

También se pueden realizar infiltraciones en la articulación de sustancias regenerativas (células madre), antiinflamatorias (corticoesteroides), ácido hialurónico…

 

  Manejo del dolor

  • Comúnmente usados fármacos antiinflamatorios y analgésicos (siendo conscientes de los efectos adversos que pueden conllevar a largo plazo, por lo que siempre bajo supervisión veterinaria).
  • Los perros con osteoartrosis sufren brotes de dolor que pueden surgir con cambios de rutina física, como aumento o disminución del ejercicio, o cambios ambientales (variaciones de temperatura).
  • Habrá casos en los que haya que administrar medicación a largo plazo, y otros en los que tan solo la necesitarán de apoyo en los brotes.

  Rehabilitación

La práctica de ejercicios de flexibilidad articular, ejercicios terapéuticos en el agua (cinta sin fin bajo el agua, natación) ayuda a mejorar la movilidad articular, aumenta la masa muscular y disminuye las posibles contracturas musculares motivadas por el dolor, minimizando el estrés que ejercen sobre las articulaciones.

También se puede combinar con terapias como acupuntura y láser, las cuales, aunque todavía se encuentran en estudio, se cree que pueden ayudar en estos casos.

En diversas ocasiones este tipo de terapias pueden ayudar a controlar el dolor y a reducir la dosis de los fármacos analgésicos convencionales.

 

  Suplementos articulares

Los suplementos articulares pueden ayudar a aliviar el dolor provocado por la artrosis, disminuyendo la inflamación en la articulación y mejorando la salud de las estructuras articulares.

  • Glucosamina y condroitina – Regeneración de los cartílagos articulares + disminución de su degradación.
  • Colágeno hidrolizado – Sustancia estructural de los cartílagos articulares.
  • Ácidos grasos omega 3 (DHA Y EPA) – Potente antiinflamatorio natural (link).
  • Cúrcuma – Potente antiinflamatorio natural (más aquí).
  • MSM – Azufre biodisponible con propiedades antiinflamatorias (para saber más de este suplemento click aquí).
  • Vitamina E – Antioxidante, protector celular de los radicales libres.
  • Vitamina C – Antioxidante.
  • Aceite de CBD – Disminuye los dolores crónicos (donde encontrarlo aquí).

Algunos condroprotectores naturales que podemos dar a nuestros perros para fortalecer articulaciones

  • Caldo de huesos (link receta).
  • Huesos carnosos (siempre con precaución)
  • Mejillones, ricos en glucosamina y condroitina natural (si los damos de lata que sean al natural, nunca aliñados ni en escabeche).
  • Aceite de pescados azules, ricos en omega 3 (ej. aceite de salmón salvaje)
  • Extracto de mejillón de labio verde liofilizado, por ser rico en omega 3 (DHA y EPA), sulfato de glucosamina y condroitina natural, aminoácidos, vitaminas y minerales, los cuales contribuyen a disminuir la inflamación sinovial (estudio). (Donde encontrarlo aquí)
  • Arthrokun
  • Anibio Condroprotector Anticox HD
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