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El sobrepeso y la obesidad en los perros es un problema recurrente y habitual en la clínica diaria. Aproximadamente el 31% de los perros en Europa lo sufren. Aunque muchos tutores no sean conscientes, es una patología y por ello es una característica asociada a una salud deficiente. Además de ser desencadenante de otro gran número de patologías adyacentes y de reducir significativamente su esperanza de vida.

Saber identificar a tiempo cuando nuestro perro comienza a tener sobrepeso, es muy importante para así poder poner solución antes de cruzar el umbral de la obesidad. Para ello es interesante conocer los factores de riesgo del sobrepeso y la obesidad.

En el post “Condición corporal” os explicamos cómo valorar la condición corporal de un perrete.

Hoy en este post, nos centraremos en comentar un estudio, que analiza la condición corporal de 4446 perros en función de ciertos factores de riesgo.

En el estudio se evaluó a los perros mediante un sistema de 9 puntos para categorizar su condición corporal. Del 1 al 9, siendo 4 y 5 la condición ideal, 6 sobrepeso y a partir de 7, obesidad.

 

Este artículo estudia distintos factores como el tipo de dieta, el consumo de snacks, la suplementación con probióticos en la dieta, la edad del perro, si está castrado/esterilizado, el nivel de ejercicio diario, si viven con más perros o solo y la iniciativa por la comida.

De los 4446 perros evaluados un 67% presentaron un peso ideal y un 33% tenían sobrepeso u obesidad (siendo un 25% sobrepeso y un 8% obesidad).

 

DIETA

Se había estudiado con anterioridad la relación de la administración de alimento seco con el sobrepeso u obesidad en gatos, pero hasta ahora no se había estudiado en perros.

Sin embargo, este artículo se ha encontrado con que en comparación con una dieta fresca, los alimentos secos se asocian significativamente con una tendencia mayor al sobrepeso y obesidad en los perros, tanto solo alimentos secos como combinados con alimentos enlatados o frescos. Provocando mayor grado de obesidad cuando son combinados con alimentos enlatados que cuando es con dieta fresca.

Se cree que esto no se haya tenido en cuenta en estudios anteriores por la falta de alternativas frescas disponibles comerciales cuando se realizaron.

El artículo también refiere que alimentos frescos, congelados, caseros y crudos comerciales se asocian con una menor probabilidad de tener sobrepeso u obesidad; sin embargo, añade que  hay que tener en cuenta que las dietas que contienen productos animales crudos pueden contener tasas más altas de contaminación bacteriana que otros alimentos y pueden presentar riesgos para la salud de los animales de compañía de no ser administradas correctamente.

Gráfico que demuestra la tendencia a producir sobrepeso/obesidad de los diferentes tipos de alimento que se tuvieron en cuenta en el estudio.

 

 

DAR SNACKS

Este artículo comprobó que administrar snacks con moderación, máximo un 10% de su ración diaria, no se asocia con una mayor tendencia al sobrepeso o la obesidad. A diferencia de otros estudios anteriores que incluso con moderación si lo consideran un factor de riesgo.

No obstante, esto no quiere decir que entonces se tenga vía libre a dar snacks, si nuestro perrete tiene tendencia a engordar habrá que calcular bien la cantidad de snacks (máximo un 10% de su dieta al día) siendo lo más precisos posibles.

Ej. Si tu perro tiene que comer 1kg al día de comida, le daremos 900 g de alimento y dejaremos los 100 g restantes para snacks.

 

SUPLEMENTAR CON PROBIÓTICOS

Se examinó la relación entre la suplementación con probióticos y la condición corporal de los diferentes perros. Se encontró que la suplementación a base de probióticos fue significativa con respecto al estado de sobrepeso / obesidad. Por lo que se determinó que los perros que toman probióticos tienen más probabilidades de tener un peso ideal.

Los mecanismos detrás de esta relación no están claros, pero además de modular la recolección de energía y la absorción de nutrientes a través de alteraciones en la microbiota, los probióticos podrían actuar mejorando la sensibilidad a la insulina o aumentando la saciedad.

EDAD

Descubrieron que la probabilidad de sobrepeso alcanzó su punto máximo alrededor de los 8-10 años, y disminuía en la etapa de envejecimiento.

 

 

EJERCICIO FÍSICO

Como todos ya sabemos, realizar ejercicio moderado de manera habitual, es beneficioso en diversos ámbitos de la salud. En este estudio nos confirman que mantener unos buenos hábitos de ejercicio físico moderado diariamente en nuestros perros tiene un efecto protector para ellos contra el sobrepeso y la obesidad.

CASTRACIÓN /ESTERILIZACIÓN

En el estudio refieren que la castración/esterilización es un factor de riesgo de sobrepeso, pero no de obesidad.  Como comentamos en el post «Pros y contras de la castración en perros«, lo que debemos tener en cuenta es que las necesidades energéticas de nuestros peludos una vez castrados/esterilizados disminuyen, y por lo tanto, debemos llevar un mayor control de la alimentación.

 

PRESENCIA DE OTRO PERRO EN CASA

La presencia de otros perros en el hogar se asocia con un mayor peso corporal, y esto puede deberse a la dificultad de controlar la cantidad de alimento que ingiere el perro con tendencia al sobrepeso en presencia de un perro de peso saludable que se alimenta al mismo tiempo.

 

PERROS PEDIGÜEÑOS

En el artículo fueron evaluados factores comportamentales de los perros como el nivel de motivación por el alimento, su apetito y estado de ánimo general.

En estudios anteriores se han identificado relaciones entre la obesidad y estos factores comportamentales. Y efectivamente es posible que los perros que expresan mayor motivación por la comida y apetito reciban más cantidad de alimento de sus tutores. El comportamiento de búsqueda de comida además, puede estar asociado con un menor cumplimiento por parte del tutor de los regímenes de pérdida de peso.

 

DIENTES LIMPIOS MENOS OBESIDAD

Curiosamente en el artículo identifican el aumento de la frecuencia de limpiezas dentales con una menor probabilidad de desarrollar sobrepeso u obesidad, aunque no está muy claro el motivo.

Se cree que una mejor salud bucal pueda estar relacionado con una mayor conciencia de salud por parte de los tutores del perrete o por un asesoramiento veterinario más frecuente sobre la prevención de problemas de peso.

También refieren que, aunque parezca poco probable que exista una relación entre la inflamación periodontal y la obesidad, podría tener efectos sobre el microbioma (bacterias bucales) u otros procesos que podrían contribuir a la adiposidad (acumulación de tejido graso).

Puedes consultar el estudio completo aquí. 

 

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