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Hoy vamos a hablar un poco de los complementos que podemos incluir en el plato de nuestros perros para acompañar a las recetas de Frankie, porque la riqueza de una dieta sana y equilibrada se basa en la diversidad de alimentos. Aunque Frankie sea un alimento completo, es decir, que contiene los nutrientes suficientes para cubrir todas las necesidades de nuestro perro, puede que a veces queramos añadir algo más en diferentes situaciones, por ejemplo, por necesidad (en casos especiales en los que queramos reforzar un nutriente en concreto), por aburrimiento (hay perritos que se cansan de comer todos los días lo mismo), o porque simplemente nos apetece darle variedad.

Así pues, podemos añadir a las recetas Frankie alimentos que las enriquezcan más aún, además de servir como factor sorpresa haciendo de cada plato una novedad para nuestro perro dándole un plus de disfrute diario.

Estos son algunos de los alimentos/complementos que podemos añadir:

Fruta

La fruta fresca es una fuente rica en vitaminas y antioxidantes, además de un buen aporte de fibra (con piel y pulpa), necesaria para un tracto digestivo saludable y unas heces formes, evitando diarreas y estreñimiento.

Es una muy buena idea añadir en su ración unos trocitos cada día, sin sobrepasar el 5% de la ración diaria, no debemos pasarnos porque la fruta tiene muchos azúcares. También, es súper importante quitarle siempre las semillas o huesos antes de dársela a nuestro perro, ya que su ingesta en algunos casos puede provocar toxicidad (Por ejemplo, las semillas de la manzana contienen un tóxico llamado cianuro).

Algunas frutas que podemos añadir son: fresa, manzana, pera, kiwi, melón, sandía, plátano, ciruela, granada, frambuesas, arándanos, melocotón, albaricoque, piña, mango, nectarina, papaya o coco.

Todas y cada una al principio debemos introducirlas en pequeñas cantidades, ya que pueden producir problemas digestivos como vómitos y diarreas si comen mucha de golpe y su sistema digestivo no está acostumbrado.

Pescado

Otro alimento que podemos añadir que tiene muchas propiedades beneficiosas y confiere un sabor novedoso es pescado como, por ejemplo, sardinas de lata en aceite de oliva, muy socorridas y además es algo fácil  de tener en casa.

Viene bien para aquellos perritos difíciles que se cansan rápido de la misma comida todos los días, y que les guste el pescado, algún día, sin abusar, le podemos añadir un par de sardinitas con su poquito aceite de oliva (el que trae la lata) dotando a la ración de ácidos grasos omega 3 y omega 6 muy necesarios para la salud del sistema inmunológico, la piel y el pelo de nuestro perro. Más a menudo también podemos añadir otro tipo de pescados (siempre teniendo cuidado con las espinas):

Blancos (bajos en grasa)

Merluza, mero, bacalao, lenguado, pescadilla, cazón, rape, lubina…

Azules (altos en grasa)

Como salmón, boquerón, trucha, emperador, bonito…

Probióticos

Los probióticos son microorganismos vivos o bacterias beneficiosas para el intestino, cuya presencia impide la proliferación de bacterias patógenas. Entre las diversas funciones de las bacterias intestinales están la de fermentación del alimento, absorción de nutrientes, además de encargarse de la función intestinal y la modulación del sistema inmunológico. ¿Interesante verdad? Por eso es tan importante dar apoyo a estas bacterias intestinales con “bacterias buenas”, y con mayor motivo tras un tratamiento antibiótico o una patología digestiva (diarreas) en la que se necesita regenerar la flora intestinal o reforzarla.

Una forma de hacerlo es con productos obtenidos de la fermentación láctica como, por ejemplo, mediante yogur, con presencia de Lactobacillus bulgaricus y Streptococcus thermophilus, o kéfir (mejor de cabra), que además de diferentes especies del género Lactobacillus también incluye levaduras, siendo mucho más rico este último. En futuros post trataremos este tema más en profundidad.

Podemos darlos de manera habitual con la ración o por separado, en una dosis aproximada de 1 cucharada sopera por cada 10 kg de peso diariamente o cada 2 días, siempre empezando con poca cantidad para observar cómo le sienta. Si observáramos cualquier cambio (diarreas), mejor dejar de darlo, como siempre digo cada perro es un mundo, y lo que le va bien a uno no tiene porqué ir bien a todos.

Y esto es todo por hoy, pero no os preocupéis que esto no ha hecho más que empezar, en siguientes post os explicaremos otros complementos interesantes ¡No os lo perdáis!

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