Prueba 2 semanas desde 9,90€ (Aviso COVID: seguimos cocinando para vosotros) EMPEZAR

Hay un gran debate en torno a los cereales y su uso en la comida de nuestros perros. ¿Debemos eliminarlos de su dieta? ¿Qué tipos de cereales son mejores para los perros? Los alimentos con cereales para perros, ¿son mejores o peores que los «grain free»?

Hoy vamos a analizar e intentar responder de forma sencilla estas preguntas tan comunes entre los que nos preocupamos por la alimentación de nuestros perretes, basándonos en 5 puntos clave a tener en cuenta:

1. Naturaleza de los perros

Los perros son carnívoros oportunistas (+ info post Naturaleza del perro), por lo que su dieta debe contener proteínas y grasas de origen animal en primer lugar y en menor medida carbohidratos. Estos carbohidratos (+ info post Carbohidratos) se pueden incluir mediante frutas y verduras, pero un pequeño % puede ser aportado mediante cereales. A pesar de que, por sus características anatómicas, no necesiten cereales en su dieta, les proporcionan nutrientes como fibra, vitaminas (con propiedades antioxidantes), minerales, incluso proteínas de origen vegetal (como es el caso de la avena y la quinoa).

2. Tipo de cereal

Podemos incluir algunos como la avena, arroz, amaranto o quinoa. Evitando otros como el maíz por la gran cantidad de almidón y grasa que contiene o el trigo porque suele provocar más intolerancias y alergias en los perros.

Deben ser libres de gluten y es mejor si son integrales que, aunque necesiten mayor tiempo de cocción, conservan mejor sus propiedades al tener un menor procesado.

3. Proporción en la dieta

Es muy importante la cantidad. Los cereales no deben superar el 20% de la dieta de nuestros perros.

Los perros son carnívoros oportunistas, no tienen el metabolismo preparado para extraer la energía que necesitan de una dieta alta o exclusivamente compuesta por cereales.

Los cereales en su mayoría aportan carbohidratos, en forma de almidón y, como explicamos en el post Naturaleza del perro, no tienen la cantidad suficiente de enzimas digestivas para digerir y metabolizar grandes cantidades de almidón, por lo que una dieta con altos niveles de este componente o carbohidratos en general, harán que el organismo se sature y puedan aparecer varias patologías como, por ejemplo, diabetes.

4. Actividad de cada perro

A perros con actividad muy alta puede beneficiarles un 10-20% de cereales en la dieta (teniendo en cuenta el tipo de cereal), por aportar un tipo de energía “rápida”. Aunque sin olvidar que su metabolismo utiliza más eficazmente la energía proveniente de la proteína y grasa de origen animal en su dieta.

A un perro que no tenga una actividad alta, una dieta rica en cereales, hará que su organismo disponga de glucosa de manera extra, acumulándose en forma de grasa.

5. Situación fisiológica del perro

Un perro castrado o esterilizado tiende a acumular más energía de lo normal en forma de grasa debido a la falta de actividad hormonal. Si además tiene que extraer la energía de los cereales de la dieta, relacionando esto con el punto anterior, una dieta con un alto % de cereales puede provocar sobrepeso u obesidad con mayor facilidad.

Y, por consiguiente, una dieta alta en cereales tampoco será la adecuada para un perro con problemas de sobrepeso u obesidad que necesite perder peso.

Además, se ha visto también que puedan estar relacionados la cantidad de cereales en la dieta (si contienen gluten) y las crisis convulsivas de un perro epiléptico, es decir, que puede llegar a influir en el umbral de sus convulsiones.

 

 

CONCLUSIÓN: Los cereales no son malos para los perros, siempre y cuando se tenga en cuenta la cantidad de ellos en la dieta, el tipo de cereal y las características individuales de nuestro perro.

WhatsApp chat