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Adoptar un compañero perruno e incorporarlo a la familia es un momento muy especial, de mucha ilusión y alegría, pero antes de tomar la decisión de adoptar se deben meditar muy bien ciertos aspectos, ya que no estamos adquiriendo un objeto, sino un ser vivo que no se vale por sí mismo, depende para todo de nosotros y que, además, nos acompañará durante muchos años.

 

Al año se abandonan en España más de 300.000 animales, unos 3 cada 5 minutos, de las cuales solo 140.000 son recogidas por protectoras, el resto mueren atropellados, por enfermedad, inanición, etc. De los que son recogidas solo el 40% logran ser adoptados, el resto viven y mueren en el refugio. Un 12% acaba siendo eutanasiado.

 

Son cifras preocupantes, y es por esto por lo que hoy nos ha parecido importante hablaros de algunos puntos a tener en cuenta antes de introducir un nuevo miembro a la familia para fomentar una tenencia responsable de los animales, en este caso hablaremos de perros, pero se puede aplicar a cualquier ser vivo.

 

Si no habéis tenido un perro antes, es muy importante informarse bien de todas y cada una de sus necesidades antes de llevarlo a casa.

 

Os dejamos 8 puntos a tener en cuenta antes de adoptar si estáis pensando compartir vuestra vida con un perro:

 

1. Gastos económicos

 

Cuando adoptas un perro tienes que tener en cuenta que tiene unas necesidades básicas de alimentación y atención veterinaria.

 

  ALIMENTACIÓN:  Tenemos que contar con que una buena alimentación no es barata. El coste aproximado puede oscilar entre 50-60 €/ mes en un perro de tamaño medio (25 kg). Estas cifras dependen tanto del tamaño del perro como de la calidad del alimento que elijamos.

 

  VETERINARIO: Si elegimos un cachorrito, para empezar se debe seguir un protocolo de desparasitación y vacunación (aprox. 150-200 €) contando con la primera visita al veterinario y con que todo esté correcto. Si tenemos la mala suerte de que esté enfermo, parasitado o lo que sea, y haya que tratarle o visitar más veces al veterinario, esta cifra se verá aumentada.

 

A lo largo de su vida cuando se haga adulto puede necesitar ir varias veces a hacer chequeos periódicos, o a ser diagnosticado (radiografía, ecografía, etc) y tratado (medicación) si enferma, y todo esto también tiene un coste. Incluso puede necesitar cirugías tan rutinarias como una castración/esterilización.

 

  EDUCACIÓN: Además, puede que tenga o desarrolle problemas de conducta, cada perro tiene un carácter diferente en función de su raza, experiencias que ha tenido a lo largo de su vida, etc… y en ocasiones también es necesario buscar ayuda de un profesional en comportamiento canino para que nos ayude a mejorar la convivencia con él o incluso un educador canino que nos enseñe desde el principio a comunicarnos con nuestro perro si no hemos tenido uno antes.

 

2. Energía y carácter

 

Hay perros cuya raza originariamente se seleccionó para labores de trabajo, como pueden ser los perros pastores, los perros de caza, de guarda, etc, y esto influye en la energía y temperamento que pueda tener un perro, incluso si es un mestizo.

 

A la hora de adoptar un compañero tenemos que tener en cuenta esto, puesto que habrá perros que tendrán una mayor energía o necesidad de actividad, otros serán más tranquilos y calmados, algunos tendrán un mayor temperamento, un mayor instinto de caza tendiendo a buscar presas y otros serán unos perfectos acompañantes de sofá. Cada perro es un mundo, y por eso primero hay que analizar nuestro estilo de vida y elegir un perro que en la medida de lo posible se adapte lo mejor a ella para conseguir una buena convivencia entre toda la familia, y no guiarnos únicamente por su apariencia física.

 

Si por lo que sea decidimos que queremos un perro de raza, pasará lo mismo, debemos informarnos de las características de las diferentes razas para elegir la que mejor encaje con nuestro ritmo de vida.

 

A la hora de adquirirlo si es adulto podemos preguntar a la persona que lo ha estado cuidando, al personal de la protectora donde ha vivido, o a la persona que tenía a sus padres si lo cogemos de cachorro, que nos cuenten cómo es su carácter y energía, sus orígenes o experiencias a lo largo de su vida si la sabemos, o la de los padres, puede aportarnos valiosa información para la elección definitiva.

 

Si aun así no estáis muy seguros siempre podéis contactar con un profesional en comportamiento canino que os asesore y ayude a elegir el más adecuado para vuestra familia.

 

 

 

3. Tamaño

 

Este punto está muy relacionado con el punto anterior. Hay a personas que les gustan más los perros de un tamaño u otro, y para gustos los colores, aun así, me gustaría aclarar un par de cosas sobre este tema.

 

  PERRO PEQUEÑO = MENOR ACTIVIDAD: Es muy común al adoptar, escoger perros de tamaño pequeño porque se tiende a pensar que no tendrán las mismas necesidades que un perro grande, y eso es falso.

 

Un perro pequeño puede ser igual o incluso más activo que un perro grande, tiene la misma necesidad de salir, jugar, caminar, olfatear y relacionarse con otros perros.

 

  PERRO GRANDE = MUCHO ESPACIO: Otra cosa muy típica de escuchar y que tampoco es cierta, es que si vives en una casa pequeña no puedes adoptar a un perro grande.

 

Y es que, teniendo el tiempo suficiente para dedicarle, dándole largos paseos, estimulación mental, juegos, socialización, el ejercicio y la compañía que necesita, a él le dará igual dormir en un piso o en una casa grande, porque tendrá todas sus necesidades cubiertas. Un perro grande en un jardín enorme, por mucho espacio que tenga, si está todo el día solo, sin ningún tipo de estímulo, es un perro infeliz.

 

4. ¿Tengo suficiente tiempo para dedicarle?

 

Como hemos hablado en el punto anterior, debemos analizar si tenemos el tiempo suficiente para cubrir todas sus necesidades: educarle, socializarle, darle compañía, juegos, estimulación mental, los paseos que necesite, etc. antes de decidirnos a adoptar un perrete.

 

5. Vacaciones

 

Si la familia se va de vacaciones, hay que pensar si se está dispuesto a organizar viajes incluyendo al nuevo miembro de la familia o, si de lo contrario preferimos que no nos acompañe, saber que podemos contar con alguien de confianza o algún centro especializado para que lo cuide correctamente en nuestra ausencia. Esto es importante. En los períodos vacacionales es cuando más perros se abandona en España, y esto es inaceptable.

 

6. Unión familiar

 

Para evitar futuros problemas familiares es aconsejable que toda la familia esté de acuerdo a la hora de introducir un perrito en casa. Incluso aunque la responsabilidad total del animal pueda ser únicamente de un miembro de la familia, el resto de la familia deberá aceptarlo puesto que el perro convivirá con ellos.

 

7. Comprado o adoptado.

 

Esta decisión es personal, lo que sí nos gustaría aconsejaros es que, tanto si decidís comprar un perro como si decidís adoptarlo, os informéis y aseguréis de que es un centro legal y responsable, con 0 maltrato animal. 

 

8. Responsabilidad al 200%

 

Si tomas la decisión de adoptar/comprar, piensa que ese perro dependerá de ti para todo durante toda su vida. Tú tienes familia y amigos, él solo te tiene a ti.

 

NUNCA LO ABANDONES

 

 

Si no tienes claros estos 8 puntos quizá es mejor esperar un tiempo, puede que no sea el mejor momento de tu vida para incluir un amigo perruno en la familia.

 

Pero si ya estás decidido a compartir tu vida con un perrete, o a añadir uno nuevo a la familia… ¡Felicidades! Has tomado una gran decisión. ¿Sabes por qué? Pues porque #AllYouNeedIsDog (No te puedes perder este video)

 

 

 

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